Ayudando a un Compañero con sus Estudios

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La campana sonó, anunciando el final de la sesión. Todos corrieron y abandonaron el edificio. Hasta ese momento Francisco se percató que la clase transcurrió por completo y él no había captado ni una palabra. Era el primer día del nuevo semestre y él se encontraba absorto en su sueño durante toda la hora, no podía creer su suerte, el muchacho que había llamado su atención se había inscrito en la misma clase.

Pasó toda la tarde pensando en él, y en la noche abrazó su almohada y se quedó dormido esperando que él apareciera en su sueño.

ensuenos_DecPara el segundo día de clase, decidió poner especial cuidado en su apariencia. Se enfundó en su par de jeans favorito; le quedaban muy ajustados, pero él sabía que lucía bien en ellos, realzando su redondeado trasero y mostrando un buen paquete. Cada que se los ponía él era el centro de todas las miradas, y esperaba que ese día no fuera la excepción.

Cuando llegó al salón, este muchacho ya estaba sentado en la primera fila. Francisco entró y pasó frente a él; por el rabillo del ojo notó que este muchacho le dirigió una furtiva mirada a su trasero. El plan estaba funcionando.

Francisco se colocó en una silla a un lado de él y le dirigió una leve sonrisa. En respuesta él lo miró fijamente a los ojos y le mostró una amplia sonrisa. Pronto se enteró que su nombre era David.

Francisco era un chico muy inteligente, siempre primero en clase. El no quería lucir como un genio, pero notó que David lo miraba fijamente cada que Francisco contestaba una pregunta.

Cuando la clase terminó David se dirigió a Francisco para presentarse. La firmeza del saludo envió cargas eléctricas por su cuerpo, pero pensó que se desmayaría cuando escuchó la voz profunda y sexy de David:

-Hey muchacho, mucho gusto. Escucha, me encuentro en un grave aprieto, estoy a punto de ser descalificado del equipo porque no logro una calificación buena en clase. Es mi última oportunidad, si no paso, tendré que dejar el equipo y eso sería el fin de mi carrera. Noté que eres bueno con los números y me pregunto si te importaría ayudarme con la clase. Haré lo que sea por compensarte. Tú dirás.

Francisco hizo hasta lo imposible por ocultar sus emociones:
“Hey, no hay problema, me encantará ayudarte con matemáticas; eso si tú me enseñas algunos ejercicios para desarrollar músculo, puedo ver que eres bueno en eso”

-Por supuesto, no tengo problema. ¿Te importaría si nos vemos después de práctica? Estaré en el gimnasio, y después podemos ir a tu depa.

“Trato hecho. Te veré entonces”
Francisco se apresuró a llegar a su departamento y esperó por la hora de verse con David. Sus piernas temblaban cuando entró al gimnasio, pero se desilusionó cuando vio que David no estaba allí.

El entrenador vino y le dijo:
-¿Tú eres Francisco? David me pidió que te dijera que lo veas en el sauna, se lastimó un músculo y necesitaba relajarlo.

Cuando Francisco entró, le tomó un poco de tiempo ajustarse al vapor en sus ojos; descubrió a David en una esquina del cuarto. Sus ojos estaban cerrados, su cuerpo cubierto en sudor, y sus fuertes brazos descansando en la pared detrás de él. Pareció no notar a Francisco; fue la oportunidad perfecta de admirar libremente su bello cuerpo. Con 6’2” de estatura y 195 libras, estaba en muy buena forma física, un pecho perfecto con sus pectorales en forma de medias lunas; unos abdominales de lavadero; piernas y brazos definidos. Francisco quedó boquiabierto cuando notó una pieza de grandes proporciones entre las piernas de David. Se veía grande y grueso, con el tronco lleno de venas; incluso en estado de relajación la columna lucía gigante. Francisco quiso arrodillarse y adorar a ese monstruo.

De vez en cuando la mano de David parecía masajear su pecho y sus genitales, y su miembro parecía crecer con cada caricia.

El no quiso despertar a David de su revelador trance y se mantuvo allí, admirando su masculinidad. Se encontraba tan absorto en ello que no se dio cuenta que David había abierto sus ojos. Se quedó paralizado. Había sido descubierto, quiso decir algo pero no pudo, quería correr. Se sintió tan avergonzado, especialmente cuando notó que David miraba fijamente hacia la erección que se había hecho obvia.

-Parece que tienes un problema con un músculo tenso. Tal vez necesite algo de alivio. ¿No crees?
Le costó trabajo responder. Seguía sin poder articular palabra.

-Hey. ¿Por qué te asustas? ¿Te parezco peligroso? Ven, déjame echarte una mano
con esto, eso es lo justo, tú estas dispuesto a ayudarme y yo te dije que haré lo que sea para pagarte.

Entonces lo miró a los ojos y lo acercó a su cuerpo. Colocó sus grandes y fuertes brazos alrededor y lo atrapó en un profundo y apasionado beso. Francisco no podía creer su suerte y sólo se dejó llevar. El cuerpo de David respondió inmediatamente y comenzó a excitarse. El músculo entre sus piernas comenzó a crecer a un tamaño magnificente y pronto sus erecciones apuntaban hacia uno y el otro.

David mostró más experiencia en materia de sexo y comenzó a explorar el cuerpo de Francisco. Besó y succionó sus pezones, mientras sus manos hurgaban por entre las piernas. Francisco casi termina cuando sintió los labios húmedos de David acariciando su palpitante miembro. Con ambas manos lo tomó por el cabello y asaltó su boca inmisericordemente. Cuando David hizo una pausa y le dijo a Francisco que quería poseerlo, no encontró resistencia alguna.

David comenzó a ir lentamente; sabía que si lo hacía muy rápido podría encontrar rechazo. Su carne comenzó a invadir con suavidad, pero en cuanto consideró oportuno, empujó fuertemente, haciéndolo sentir una mezcla de dolor y placer. La sensación fue sobrecogedora. Los cuerpos se trenzaron en un juego de fogosa pasión; los minutos parecieron horas y el calor se tornó insoportable.

Sin necesidad de tocarlo, el cuerpo de Francisco respondió primero, comenzó a sacudirse mientras sus músculos se tensaron y quedó atrapado en una serie de convulsiones que anunciaron el interminable orgasmo. Esa fue la chispa que la dinamita de David necesitaba para detonar en una cadena de explosiones que hizo que su cuerpo se separara de su mente por un instante. Quedaron exhaustos. Después de eso procedieron a bañarse y secar sus cuerpos; entonces se alejaron hacia el departamento de Francisco, aún tenían muchas cosas que aprender uno del otro.

Helping a Classmate with his Studies

The bell rang, that signaled the end of class. Everyone hurried as they got up and left the room. Only then Francisco realized that the whole class had passed and he didn’t catch any of it. It was the first session of the new semester and he kept daydreaming during the whole hour thinking of how lucky he was: The guy who he had been checking out for a while enrolled in the same class he was in.

Francisco spent the rest of the afternoon thinking of the guy and at night he hugged his pillow and fell asleep hoping that he would appear in his dreams. On the second day of class, Francisco put lots of attention on his appearance. He put on his favorite jeans, they were very tight; but he knew that they looked good on him, enhanced his well-rounded butt while showing a good size bulge. Every time he wore them he became the center of attention, and he wanted that day to be the same.

When Francisco got to class, he saw the guy sitting in the front row. He went in and walked in front of him and from the corner of his eye he noticed the guy glanced quickly at his butt. The plan was working.

He took the chair next to him and gave him a slight smile. The guy stared back into Francisco’s eyes and flashed the biggest grin. He soon found out his name was David.

Francisco was very smart and always at the top of the class. He didn’t want to look like a nerd, but he noticed that David would stare at him every time he answered a question. When class ended, David introduced himself. His firm handshake sent waves of electricity through Francisco’s body. But when he heard David’s deep and sexy voice, Francisco felt like he was going to faint.

“Hey dude.” “It’s cool to meet you. Listen, I’m in a lot of trouble. They’re about to kick me off of the team because my grades are too low. This is my last chance, if I fail this class I can’t stay on the team and that’ll be the end of my career.” (Looking worried about that, he continued). “I notice you are good with numbers and I was wondering if you could help me with the class. I’ll pay you some way….you tell me.”

Francisco tried his best to hide what he was feeling at that moment. “Hey, no problem. I’d be more than happy to help you with math if you would show me some exercises to build up some muscles. I can see you are good at that, uh?”

David answered, “Hell yeah. No problem, I can do that.” He continued, “you mind meeting me after practice? I’ll be at the gym, and after we could go to your place.” “Got a deal! See you then,”

Francisco hurried to his apartment and waited for the time to meet David. He trembled when he walked into the gym, but his heart sunk when he didn’t see David. The coach walked over to him and asked, “Are you Francisco?” “David said to meet him in the steam room. He pulled a muscle and is in there trying to relieve the pain.”

Francisco walked in and it took some time to see through the steam. He saw David in the corner with his eyes closed tight, his body covered in sweat, and his big arms resting on the wall behind. Francisco didn’t think David saw him so he took the opportunity to gaze freely at his beautiful body. At 6’2″ and 195 lbs. he was in pretty good shape, had a perfect chest with moon shaped pecs and tight washboard abs, defined legs and arms. Francisco’s jaw practically hit the floor when he noticed a piece of big proportions between David’s legs. It seemed so big and thick, with the shaft full of veins; even in a relaxed stage the column looked huge. From time to time, David would rub his chest and crotch, and his pole appeared to be enlarging with every touch.

Francisco didn’t want to disrupt David from his revealing trance so he stood there, admiring his masculinity. Francisco was so into staring at David’s beautiful piece that he didn’t realize David had open his eyes and noticed him. He stammered; he’d definitely been caught. Francisco didn’t say anything and his first reaction was to walk away. He felt even more embarrassed when he realized David was looking directly at the erection he had gotten.

“Hey buddy,” said David. “Looks like you have a problem there with a tensed muscle. It may need some relief too. Uh?”

Francisco struggled to respond. Still no words could come out.

“Hey, you look so frightened. Do I look that dangerous to you? Come on. Let me give you a hand with this…fair is fair. You are willing to help me and I told you I’ll do anything to pay for that.”

David looked into Francisco’s eyes and pulled him close to his body and then he put his big, strong arms around and trapped him into a deep and passionate kiss. Francisco couldn’t believe what was happening and he let himself go with the flow. David was so responsive and he became more and more aroused. His manhood grew in a second to a magnificent size and soon they were both completely aroused.

David had more experience so he started to explore Francisco’s body. He kissed and sucked on his nipples, while his hands searched between his legs. Francisco almost lost it when he felt David’s wet lips caressing his throbbing member. With both hands, he grabbed a hold of his hair and assaulted his mouth with no mercy. When David stopped and told Francisco he wanted to enter him, there was no resistance.

David started to go very slow at first. He knew that if he did it quickly he could find rejection. His pulsing rod started to invade softly, but after he determined Francisco was relaxed enough he pushed in hard, making him feel a mix of pain and pleasure. For both of them, the sensation was overwhelming. Their bodies became entangled in a game of lust and passion. The minutes seemed like hours and the heat grew to unbearable levels.

Francisco’s body responded first, he started to tremble while his muscles contracted and he was trapped in a series of convulsions that announced the endless orgasm. That was the spark that David needed to detonate into a chain of explosions that made his body blow apart from his mind. They were both very spent. After that, they took a shower, toweled off their bodies and left to Francisco’s apartment. They had so many things to learn from each other.

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