Creando nuestras propias familias

0

Si definimos familia como a las personas más cercanas a nosotros, con las que podemos contar para compartir momentos de felicidad y dificultades, esas personas pueden o no estar ligadas a nosotros por lazos de sangre. Algunos de nosotros tenemos la suerte de tener padres, hermanos, tíos, primos que son cercanos a nosotros, que nos aceptan como somos y que sentimos que nos acompañan en nuestras vidas y nos apoyan incondicionalmente. Pero cuando la familia de sangre no nos acepta o no está disponible, es importante poder desarrollar relaciones con otras personas que puedan cumplir con esa función que es tan necesaria para nuestro bienestar.

goldvarg1Nuestras familias pueden ofrecernos un espacio de amor incondicional que nos permite ser auténticos, expresarnos libremente, y relajarnos. Es por eso que nuestra familia tiene un lugar importante en nuestra vida no solo para brindarnos apoyo emocional sino muchas veces por cuestiones prácticas. Nuestra familia es la que puede regar nuestras plantas cuando salimos de viaje, ayudarnos si necesitamos movernos de casa, darnos consejos sobre decisiones que tenemos que tomar o compartir ocasiones importantes para nosotros, como puede ser nuestro cumpleaños, las comidas de Acción de Gracias, o Navidad.

Cuando nuestras familias están lejos emocional o físicamente, como puede ser en nuestros países de origen o nos han rechazado por cuestiones religiosas o de ignorancia por nuestra orientación sexual, es fundamental poder crear nuestras propias familias con personas con las que desarrollamos relaciones y que sentimos cercanas en nuestros corazones. Esas personas pueden o no ser compañeros de trabajo, de actividades, de grupos de apoyo, o de estudio. Pueden ser vecinos o las mismas familias de nuestros amigos. Para crear nuestras propias familias es necesario poder desarrollar relaciones que sean realmente auténticas con personas que nos valoren. Eso quiere decir que podamos sentirnos cómodos, sacándonos nuestras máscaras y estando dispuestos a ser vulnerables, compartiendo nuestros pensamientos, deseos, sueños, frustraciones y miedos. Esto implica tomar riesgos.

Si vamos a crear nuestra propia familia es importante que seamos no solo honestos con los otros sino con nosotros mismos. ¿Qué estamos dispuestos a darle a nuestra familia? ¿Estamos comprometidos en apoyar a los otros? Formar una familia no es solo recibir. Es también saber dar. Quiero invitarte a que te preguntes quiénes son tus amigos y si realmente puedes ser auténtico con ellos y si los puedes considerar tu familia. Si tu familia está lejos física o emocionalmente quiero invitarte a que crees tu propia familia. Que elijas a personas con cuidado. ¿Son la clase de gente que te valora incondicionalmente? Es una buena pregunta porque quizás te des cuenta que hay gente en tu vida que es tóxica y que es tiempo de poner distancia. Quizás hay un familiar que te ha causado daño o maltrato emocional recientemente y ya es hora de alejarlo de tu vida. Si te decides a crear una nueva familia te deseo suerte en el emprendimiento. Si tu familia te apoya, te invito a que trabajes en fortalecer todos tus vínculos. No te olvides que todas las relaciones son como plantas que necesitan ser cuidadas, regadas, y alimentadas.

Por: Damián Goldvarg

Share.

About Author

Comments are closed.