El Acta de Sueño – 2.0

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El Congreso ha estado intentando en vano pasar alguna forma del Acta de Sueño por años. Si llega a convertirse en ley, permitiría a los niños indocumentados inmigrantes, que fueron traidos a este país de manera ilegal, sin culpa de su parte, que han crecido en los Estados Unidos, que han ido a la escuela, que no tienen record criminal, y se podría considerar que son niños estadounidenses, legalizar su estado migratorio y eventualmente convertirse en ciudadanos estadounidenses. No debería haber oposición a esta legislación, porque es algo con lo que todo mundo sale ganando.

Imagina esto: El niño obtiene su estado legal y por lo tanto puede continuar su vida en los Estados Unidos sin obstáculos. Puede que quieran unirse al servicio militar, ir a la escuela, u obtener un trabajo. Bajo cualquiera de esas opciones, la sociedad como tal se beneficia de sus contribuciones.

Considera la alternativa. De acuerdo con estimados conservadores proveidos por El Centro para Progreso Estadounidense, el gobierno tendría que gastar al menos $23,480.00 para deportar a cada persona. Digo estimados conservadores porque los números del Centro no incluyen gastos asociados con las inevitables apelaciones.

Aun si descontamos a cero todos los costos humanos, las separaciones familiares, y las devastaciones que siguen a la deportación, simplemente en la base fiscal, al contrario de lo que Mitt Romney piensa, las deportaciones en masa no tienen sentido. Quizás ese es el motivo por el que recientemente, aun muchos Republicanos, incluyendo al nominado a la presidencia por el partido Republicano en el 2008, John McCain estaba a favor del Acta de Sueño.

Luego vino el Tea Party y el deseo loco de vencer al Presidente Obama y al Partido Demócrata en cada asunto a cualquier costo. Asi que el Acta de Sueño murió, o al menos así parecía hasta que el Senador Republicano por Florida, Marco Rubio, quien está incidentalmente en la pequeña lista para vice presidentes de Mitt Romney salió con la idea de una versión light del Acta de Sueño!

Asumamos que no hay motivos siniestros detrás del repentino apoyo al Acta de Sueño del Senador Rubio. Al parecer para él está bien la idea de la legislación, pero sin un camino claro a la ciudadanía. Quiere que estos jóvenes pasen por varios obstáculos por muchos años, si no es que décadas, antes de poder disfrutar de los beneficios de convertirse en ciudadanos de los Estados Unidos.

Mi pregunta para el Senador Rubio es esta: Si todos estamos de acuerdo que estos niños fueron traidos aquí sin faltas de su parte, que han sido constantes en la escuela, que están por integrarse completamente al mundo y potencialmente convertirse en miembros productivos de nuestra sociedad, y que deportarlos sería no solamente inhumano sino también extremadamente costoso, entonces por qué hacerles la vida más difícil de lo que ya es. ¿Por qué alguien insistiría en crear un sistema para crear dos clases diferentes de ciudadanos?

Si las intenciones de el Senador Rubio de revivir el Acta de Sueño fueran sinceras, lo apoyaría. Sin embargo, su versión del Acta de Sueño se dirige a castigar a esos niños por un crimen que no cometieron. No es lógico ni racional. Las acciones del Senador Rubio al parecer tienen solamente fines políticos de la peor calaña, por valerse de los sueños de nuestros jóvenes.

The Dream Act – 2.0

Congress has been trying in vain to pass some form of the Dream Act for years. If it is ever enacted into law, it would allow for the children of undocumented immigrants, who were brought into this country illegally, with no fault of their own, have grown up in the U.S., attended school, have no criminal record, and are otherwise all-American kids, to be able to legalize their status and eventually get U.S. citizenship. There should not be any opposition to this legislation, because it’s a win-win for everyone.

Think about it: The child gets legal status therefore is able to continue his/her life in the U.S. without any obstacles. They may want to join the military, go to school, or get a job. Under any of these mentioned, society as whole benefits from his/her contributions.

Consider the alternative. According to the very conservative estimates provided by The Center for American Progress, the government would have to spend at least $23,480 to deport a single individual. I say conservative estimates, because the Center’s numbers do not include any expenses associated with the inevitable appeals.

Even if we discount to zero all the human costs, family breakups, and devastations that follows every Dreamer deportation, on a purely fiscal basis, unlike what Mitt Romney thinks, mass deportations do not make sense. Perhaps that is why up until recently, even many Republicans, including the 2008 Republican presidential nominee John McCain was in favor of the Dream Act.

Then came the Tea Party and the crazy desire to defeat President Obama and the Democratic Party on every issue at any cost. So the Dream Act died, or so it appeared until the Junior Republican Senator from Florida, Marco Rubio, who is incidentally on Mitt Romney’s vice presidential shortlist came up with the idea of the Dream Act Light!

Lets assume there is no sinister motive behind Sen. Rubio’s sudden support for the Dream Act. He seems to be OK with the idea behind the legislation, but without a clear path to citizenship. He wants these young people to jump through various hoops for many years, if not decades, before being able to enjoy the benefits of being a U.S. citizen.

My question to Sen. Rubio is this: If we all agree that these kids were brought here without any fault of their own, that they have been doing well in school, that they are about to go out in the world and potentially become productive members of our society, and that deporting them would not only be inhumane but also insanely costly, then why make life more difficult for them than it already is. Why would anyone insist on creating a system to churn out 2nd class citizens?

If Sen. Rubio’ intentions in reviving the Dream Act are sincere, I commend him. However, his version of the Dream Act aims to punish these kids for a crime they did not commit. It’s neither logical nor rational. Sen. Rubio’s actions appear to be pure politics at its worst as it toys with the dreams of our young.

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