La Enmienda 14 y Cuidadanía por Derecho al Nacer

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Hay dos principios básicos para adquirir la nacionalidad: el “jus soli” – que confiere la nacionalidad al nacer sin importar el territorio nacional, y “jus sanguinis”, que confiere la nacionalidad basada en descendencia. La ley de nacionalidad Anglo-Americana es fundamentalmente e historicamente basada en “jus soli”. Lo que esto significa es que si alguien nace en los Estados Unidos esta persona es automaticamente un ciudadano de los Estados Unidos – esta es la llamada ‘derecho a ciudadanía al nacer.” Este concepto está expreso en la Enmienda 14 de la Constitución de los Estados Unidos. Las últimas ideas de algunos Republicanos en el Congreso son intentos de amendar la Constitución para eliminar este derecho.

La ley en la nación por casi 150 años ha sido que la gente nacida en los Estados Unidos o sus territorios son automaticamente ciudadanos de los Estados Unidos. Esta ley ha contribuido inmediatamente a la amalgama que es los Estados Unidos. Esto es parte de la fábrica de nuestra sociedad, es un progreso, y nos hace estar bien a nivel internacional, tanto moral como economicamente.

Es verdad que la Constitución de los Estados Unidos, del modo que fue adoptada en 1787 no incluía ninguna referencia al derecho a ciudadanía por nacimiento. También es verdad sin embargo que en aquel tiempo, la esclavitud era legal y de hecho los esclavos no contaban como seres completamente humanos.

Durante el debate previo a la adopción de la Constitución, Delegados opuestos a la esclavitud generalmente deseaban contar solamente los habitantes libres de cada estado. Los Delegados que apoyaban la esclavitud, por otro lado, generalmente querían que se contara a los esclavos como un número. Ya que los esclavos no podían votar, los propietarios de esclavos tendrían el beneficio de incrementar su representación en la Cámara de Representantes y el Colegio Electoral. El compromiso final de contar “todas las personas” como solamente tres quintos de los números reales reducía el poder de los estados con esclavos en relación a las propuestas originales del sur, pero lo incrementaba sobre la posición en el norte.

Teniendo esto como precedente – la Enmienda 14 llegó en 1868. Esta dice en parte “Toda persona nacida o naturalizada en los Estados Unidos, y sujeta a la jurisdicción, es ciudadana de los Estados Unidos y del Estado en el que reside.”

Ahora, literalmente después de 143 años de ciudadanía por derecho al nacer, algunos Republicanos quieren enmendar la Constitución para impedir que niños de trabajadores indocumentados, nacidos en los Estados Unidos, sean contados como ciudadanos de los Estados Unidos. Ellos se refieren a estos niños como ‘niños anclas’ – lo que quieren decir es que los niños de indocumentados fueron consebidos solamente para permanecer en los Estados Unidos. Este razonamiento tan primitivo no solamente es un insulto para la humanidad, sino que también está equivocado.

Si esta minoría que quiere cambiar la ley tiene éxito enmendando la constitución de tal manera, crearía más problemas en el sistema de inmigración. Vienen algunas preguntas a mi mente como ¿qué status tendrían esos niños? ¿no pertenecerían a ningún estado? ¿qué hay de su educación y cuidado de salud? ¿qué harán cuando crezcan? Nosotros como Estadounidenses ¿queremos sancionar a esta gente que tendrá tantas desventajas desde su nacimiento sin ser su culpa?

El 5 de abril, a las 5pm, La Escuela de Leyes del Suroeste en Los Angeles, y el Consejo Americano de Inmigración tendrán un panel de expertos para debatir este asunto. Puedes atender de manera gratuita. Por favor llama a mi oficina al (323) 857-0034 si necesitas más información sobre este evento.

The 14th Amendment and Birthright Citizenship

There are two basic principles for acquisition of nationality: the jus soli – which confers nationality upon birth within the national territory, and jus sanguinis, which confers nationality based on descent. Anglo-American nationality law is fundamentally and historically based on jus soli. Meaning that if one is born in the U.S., one is automatically a U.S. citizen – the so called ‘birthright citizenship.” This concept is enshrined in the 14th Amendment of U.S. Constitution. The latest brainchild of some Republicans in Congress is an attempt to amend the Constitution to get rid of this right.

The law of the land for almost 150 years has been that people born in the U.S. or its territories are automatically U.S. citizens. This law has contributed immensely to the melting pot that is the United States. Its part of the fabric of our society, it makes us thrive, and it enhances our international standing, both morally and economically.

It is true that the U.S. Constitution, as it was adopted back in 1787 did not include any reference to birthright citizenship. It is also true however that at that time, slavery was legal and in fact slaves were not counted as full human beings.
During the debate prior to the adoption of the Constitution, delegates opposed to slavery generally wished to count only the free inhabitants of each state. Delegates supportive of slavery, on the other hand, generally wanted to count slaves in their actual numbers. Since slaves could not vote, slaveholders would thus have the benefit of increased representation in the House and the Electoral College. The final compromise of counting “all other persons” as only three-fifths of their actual numbers reduced the power of the slave states relative to the original southern proposals, but increased it over the northern position.

Against this backdrop – the 14th Amendment came about in 1868. It says in part “All persons born or naturalized in the United States, and subject to the jurisdiction thereof, are citizens of the United States and of the State wherein they reside.”

Now, literally after 143 years of birthright citizenship, some Republicans want to amend the Constitution in order to prevent children of undocumented workers born in the U.S. to be counted as U.S. citizens. They refer to these children as anchor babies – meaning undocumented babies simply reproduce in order to get to stay in the U.S. Such primitive reasoning is not only an insult to humanity but also inaccurate.

If this minority of law makers succeeds in their attempt to amend the constitution in such fashion, they will immediately compound our immigration problem. Questions that come to mind are what would be the status of these children? Will they be stateless? What about their education and health care? What do they do when they grow up? Do we as Americans want to sanction creation of a whole class of people who become sub-par upon birth through no fault of their own?

On April 5, 2011, at 5 PM, Southwestern School of Law in Los Angeles, and the American Immigration Council will host a panel of experts to debate this very issue. Attendance is free. Please call my office at 323-857-0034 if you need more information regarding this event.

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