La vivienda económica es un tema GLBT

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Por: Francisco Dueñas, Propietarios por la vivienda justa

En California estamos enfrentando una crisis de accesibilidad. Para muchos, el costo por vivir en el estado es demasiado, especialmente con las rentas por las nubes. Si has sentido tu billetera enflacar, no estás solo. Según estimaciones se han ido 2.5 millones de californianos de bajos recursos a otros estados. Tal vez conozcas a alguien que se ha mudado, que se fueron a Texas, Arizona o México. ¿Te acuerdas cuando conocías a alguien que vivía en San Francisco?

 

Una razón por la cual las rentas son tan altas en California es una ley estatal que se llama el Acta Costa-Hawkins de vivienda alquilada y limita cuales propiedades las ciudades pueden regular bajo el control de renta. Si vives en un departamento construido después de 1995, si rentas una casa familiar o si tu ciudad no tiene control de renta, el dueño puede subir la renta la cantidad que se le antoje. No es ilegal. Lo mismo cuando se desocupan los departamentos. Es por eso que dueños, que con más frecuencia son corporaciones, quieren desalojar a los inquilinos cuando compran nuevas propiedades. No les importa si están rompiendo vínculos familiares o comunitarios, o si están aumentando la población de personas viviendo en la calle.

 

No tiene que ser así. Para las cosas que se necesitan para sobrevivir, nadie debería de estar desprotegido contra un mercado depredador. Así como regulamos el precio de la leche, agua o la electricidad, necesitamos establecer límites razonables sobre las rentas para mantener nuestras comunidades dinámicas pero estables. Grupos comunitarios han comenzado a colectar las firmas necesarias para colocar una proposición en la boleta que revocaría a Costa-Hawkins. Y la comunidad GLBT y sus organizaciones tiene que apuntarse.

 

A través de su historia, California ha sido una tierra de promesas y oportunidades para muchas comunidades. Hemos atraído a inmigrantes, afro-americanos, artistas y personas GLBT por mencionar algunos. Sin embargo hoy, personas GLBT recién llegadas, especialmente si no tienen un título universitario, encontrarán una California poco acogedora. Personas GLBT encuentran muchos obstáculos cuando intentan obtener ese título o la formación necesaria para asegurar un empleo bien pagado, aun aquí. Es por eso que las personas GLBT en general, ganan menos que las personas no-GLBT. Como comunidad GLBT luchamos por la vivienda accesible para proteger a aquellos que están en situaciones precarias y sensibles a un mercado de vivienda volátil: jóvenes desamparados, personas mayores o con discapacidades que vivan con un ingreso fijo, aquellos luchando contra el abuso de drogas o la violencia doméstica.

 

También lo hacemos en base a nuestros principios. Si valoramos la diversidad, necesitamos fomentar la inclusividad y la convivencia. No podemos ser una tierra de oportunidad sin ser una tierra de accesibilidad. No podemos ser un estado acogedor, sin comunidades estables para darle la bienvenida a los recién llegados. Vivienda estable y económica crea raíces y comunidad. Como personas GLBT reconocemos la importancia de tener comunidad—personas que se conocen, que se apoyan, que invierten mutuamente en su bienestar. Hoy tenemos que tomar acción para proteger esas comunidades. Pídele a tu organización que endorse la proposición y busca como ser voluntario en www.acceaction.org/rentcontrolnow

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