Lupe Ontiveros

0

Eran las 2:00 pm en un martes a principios de año y Lupe acababa de tener ensayos en las instalaciones de CBS. Nos llamó para dejarnos saber que venía en camino. Para entonces ya estábamos familiarizados con el “proceso.” Caminaría por la puerta, intercambiaríamos saludos y tomaríamos un par de bolsas de papel de sus manos. En una de las bolsas, lo usual, una botella de Pinot Grigio enfriado, y en la otra, un surtido de deliciosos quesos añejados, de su lugar secreto en Pasadena. Nosotros pondríamos algunos aperitivos y para las 2:30 pm la sala estaba lista para comenzar nuestra sesión de la tarde. Encenderíamos el TiVo y nos dispondríamos a ver de manera interrumpida cinco horas sin comerciales de la telenovela mexicana ‘Triunfo Del Amor.’ El único placer ‘quita tiempo’ que se permitía a si misma…con el bombón William Levy. Debido al horario tan ocupado de Lupe, nos pedía que grabáramos toda una semana del delicioso drama mexicano para su deleite. Nos sentíamos más que felices de poder hacerlo, porque eso significaba que pasaríamos tiempo con nuestra querida amiga. La tarde pasaría volando mientras platicábamos y reíamos. Y mientras el vino fluía, las ridiculeses de la sobreactuación se convertían en algo divertido para señalar.

Sin embargo, Lupe era perfeccionista cuando se trataba de su arte. No tenía miedo y disfrutaba tomando riesgos tanto en su vida personal como en su carrera como actriz. En sus 30’s, decidió que quería un cambio de carrera y escogió ser actriz. El contexto sobre el cual tomó esa decisión lo hace aún más difícil para las personas a las que se acercó en la industria buscando apoyo: Era mediados de los 70’s, los papeles de latinas eran mínimos y ella era una mujer llenita, llegando a los 40. A pesar de los obvios obstáculos y recordatorios constantes de que nunca triunfaría en Hollywood, ella siguió adelante con una audacia que desató una carrera que duró más de 35 años.

Uno de sus primeros grandes logros fue actuar en la obra Zoot Suit, la cual fue a parar en Broadway y luego se convirtió en película. Luego vino su actuación en la película de Gregory Nava El Norte, la cual fue nominada a un Oscar. Lupe continuó entreteniéndonos con muchos más papeles memorables en películas como The Goonies, Selena, Mi Familia, y As Good As it Gets, por nombrar algunas. Ganó el Special Jury Prize (Premio Especial de Jurado) en el Sundance Film Festival (Festival de Cine Sundance) por Real Women Have Curves (Las Mujeres Reales Tienen Curvas) y ganó el Premio ALMA por su actuación en Veronica’s Closet. Su talento le hizo ganar incontables premios y nominaciones, incluyendo una nominación al Emmy por su papel en Desperate Housewives, Imagen Foundation Award (Premio de la Fundación Imagen) como mejor actriz de reparto y una nominación al Independent Spirit Award.

A Lupe le gustaba trabajar con productores, escritores y actores jóvenes y con carreras prometedoras. Ella creía que era importante servir como una especie de guía para la nueva generación de cineastas. Ella simpre hizo incapié en la importancia de crear relaciones importantes con sus colegas y amigos. En el 2005, Lupe fue anfitriona de un evento para lanzar oficialmente nuestra compañía de producción de cine independiente. Como hijos de inmigrantes mexicanos queríamos crear una compañía de cine que retara los estereotipos y explorara las identidades multifacéticas de los latinos en este país. Lupe, siendo hija de inmigrantes mexicanos, nos apoyó de todo corazón. Fue seis años después que ella hizo el papel de Rosario en nuestra película Vincent & Luzy, una de las últimas películas en las que actuó.

Lupe solía decir, “del set de cine a la tumba…así es como quiero irme.” La precisión, el enfoque, la confidencia y compasión con que representó cada personaje, también se reflejaron en las causas que defendía. Lupe siempre creyó que siempre debemos dar a la comunidad latina. Decía que para que progresemos como comunidad debemos dejar a un lado nuestra arrogancia y ayudarnos los unos a los otros en nuestras jornadas. Lupe hablaba con el ejemplo. Ella apoyaba fuertemente a la Mexican American Legal Defense Educational Fund (Fondo Educativo de Defensa Legal México-Americano), la United Farm Workers (Unión de Trabajadores del Campo), la Los Angeles Commission on AIDS (Comisión de HIV/SIDA en Los Angeles), y Greater Los Angeles on Deafness (Organización de Ayuda a los Sordos en Los Angeles). Ella fue miembro fundador del Latino Theater Company (Compañía de Teatro Latino) y era co-presidente de la gala anual “Cielo Latino” de la Comisión del VIH/SIDA para recaudar fondos (Aids Gala Cielo Latino). Promovía una mejor educación para los latinos mediante anuncios para el Fondo Hispano de Becas (Hispanic Scholarship Fund). Lupe fue siempre defensora de la aceptación de la homosexualidad y el sexo seguro dentro de la comunidad latina.

Incluso de manera muy personal, llenaba maletas con condones en sus viajes a Cuba, los cuales hacía de manera frecuente por más de 10 años. Apoyaba grandemente a The Wall Las Memorias, dedicados a promover el bienestar y la prevención de enfermedades entre la población latina, afectada por el VIH/SIDA. Ya fuera en un Centro para Mujeres en Compton, haciendo trabajo social, o haciendo un papel protagónico en el primer show con tema México-Americano en Broadway, Lupe siempre mantuvo un concepto claro de quien era. Sus decisiones, ya fuera como actriz o como activista, siempre fueron deliberadas y sin temor.

Eran ya las 8:00 pm, luego de nuestras maratónicas horas de telenovela. Luego de enfrascarnos en una larga conversación sobre mil y una cosas, incluyendo sus tacones con diseño de leopardo Carlos Santana, la noche nos llevó a un salón local. El manejador general, quien inmediatamente la reconoció, rapidamente nos saludó. Nos guió a una de las mejores mesas del salón. Mientras nos sentábamos, Lupe le agradeció y él rapidamente contestó, “No, gracias a usted Señora.” Ella sonrió y preguntó, “¿de qué?” y con simple gracia y honestidad él dijo, “por lo que está haciendo por nuestra comunidad…gracias.” Puso su bolso al lado y todo lo que dijo fue, “es agradable.” Nos envolvió lo genuino del momento y bromeamos con Lupe, “¿Cuál es tu secreto encantadora dama?” Ella nos vió, nos dio su hermosa sonrisa y dijo, “Nunca lo diré.”

Nos reímos y la noche transcurrió como siempre pasaba. Pero, en realidad nunca tuvo que decirnos su “secreto” porque no era un secreto. El modo público en el que decidió vivir su vida, su integridad genuina, y el modo en que trataba a todos, ese era el “secreto.” Lupe Ontiveros fue una madre, una actriz, una activista, mentor, y una increible amiga. Celebró la vida con determinación, y cuando se podía con cigarros Cohiba. El haber tenido la oportunidad de formar parte de los últimos capítulos en su voluminosa vida, será por siempre un momento en la vida que será muy apreciado. La vida y la carrera de Lupe continuará inspirándonos, y a todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerla.

¡Que Viva La Lupe!

Lupe Ontiveros – As Good As It Gets

It was 2:00 pm on a Tuesday earlier this year and Lupe had just finished rehearsal on the CBS lot.  She called to let us know that she was on her way.  By now we were quite familiar with the “procedure.”  She would walk through the door, we’d exchange embraces and take two small paper bags from her.  In one paper bag, the usual, a bottle of chilled Pinot Grigio and in the other, an assortment of delicious aged cheeses from her secret spot in Pasadena.  We’d add a few appetizers ourselves and by 2:30 the living room was now ready to start our afternoon session.  We would turn on the TiVo and head into an uninterrupted, commercial-less five-hour marathon of the Mexican soap opera ‘Triunfo Del Amor.’  The one guilty pleasure she allowed herself to have… novela hunk William Levy.  Due to Lupe’s busy work schedule, she demanded we TiVo hours of delicious Mexican drama for her viewing pleasure.  We were more than happy to oblige because it meant we would hang out with our dear friend.  The afternoon would fly by as we chatted and laughed.  As the wine flowed the ridiculousness of the overacting became a fun thing to point out.

However, Lupe was a purist and perfectionist when it came to her craft.  She was fearless and enjoyed taking risks both in her life and in her acting career.  In her mid 30’s, she decided she wanted a career change and chose to be an actress.  The context under which she made that choice made it that much more difficult for people that she approached in the industry to be supportive:  It was the mid 70’s, Latina roles were minimal and she was a heavyset woman nearing 40.  Despite the obvious obstacles and continued reminders that she would never make it in Hollywood, she moved forward with a fearlessness that spawned a career that lasted over 35 years.

One of her first major accomplishments was being cast in the play Zoot Suit which went on to run on Broadway and later became a film.  She followed up with Gregory Nava’s film El Norte which was nominated for an Oscar.  Lupe continued to entertain us with many more memorable roles in films such as The Goonies, Selena, Mi Familia, and As Good As it Gets, to name a few.  She won the Special Jury Prize at the Sundance Film Festival for Real Women Have Curves, was awarded the Best Supporting Actress Award for Chuck & Buck and won the ALMA Award for her performance in Veronica’s Closet.  Her talent earned her countless other awards and nominations including an Emmy nomination for her role on Desperate Housewives, Imagen Foundation Award for best supporting actress and an Independent Spirit Award nomination.

Lupe always rallied behind young up and coming producers, writers and actors.  She believed that it was important to serve as a sort of beacon for the next generation of filmmakers. She always made it a point to forge important relationships amongst her colleagues and friends.  In 2005, Lupe hosted an event to officially launch our independent film production company.  As sons of Mexican immigrants we wanted to create a film company that challenged stereotypes and explored the multifaceted identities of Latinos in this country.  Lupe, a daughter of Mexican immigrants herself, supported us wholeheartedly.  It was six years later, that she would play the role of Rosario in our feature film, Vincent & Luzy, one of the last films that she would ever make.

Lupe used to say, “from the set to the grave…from the stage to the grave…that’s how I want to go.”  The wit, focus, confidence and compassion she endowed every character with also poured into the many causes she rallied behind.  Lupe always believed that we should strive to give back to the Latino community.  She stressed that in order for us to progress as a community we needed to put our selfishness aside and help each other in our journeys.  Lupe led by example.  She was a strong supporter of the Mexican American Legal Defense Educational Fund, the United Farm Workers, the Latino Commission on AIDS, and Greater Los Angeles on Deafness. She was a founding member of the Latino Theater Company and co-chaired the yearly Latino Commission on Aids Gala Cielo Latino fundraiser. She promoted higher education for Latinos through advertisements for the Hispanic Scholarship Fund.

Lupe was always a steadfast proponent of acceptance of homosexuality within the Latino community and safe sex.  She even took it upon herself to take suitcases full of condoms on her trips to Cuba that she made regularly for over 10 years.  She was a major supporter for The Wall Las Memorias dedicated to promoting wellness and preventing illness among Latino populations affected by HIV/AIDS.  From a women’s Center in Compton working as a social worker to starring in the first Mexican American themed show on Broadway, Lupe always kept a clear sense of who she was.  Her choices, as an actor and as an activist, were always deliberate and fearless.

It was now 8pm, after our soap opera marathon of the week.  After having engaged in a long conversation about everything including her fierce Carlos Santana leopard print heels, the night brought us down the street to a local lounge.  The General manager who immediately recognized her quickly greeted us.  He led us to one of the best tables in the lounge.   As we sat, Lupe thanked him and he quickly replied, “No, thank you Señora.”  She smiled and asked, “For what?”  And with a simple grace and honesty he said, “For what you are doing for our community…thank you.”  She set her purse down beside her and all she said was, “He’s nice.”  We were taken aback by the genuineness of the moment and we joked with Lupe, “What’s your secret lady?” She looked at us and gave us that beautiful and knowing smile and said, “I’ll never tell.”  We laughed and the night went on like they always did.  But really she never did have to tell us her “secret” because it wasn’t a secret at all.  The very public way she chose to live her life, her genuine integrity and the way she treated everyone she came in contact with was the “secret.”  Lupe Ontiveros was a mother, an actor, an activist, a mentor and an incredible friend. She celebrated life with the sharpest of wits and, when they were around, Cohiba cigars.  To have had the opportunity to take part in the last chapters of her voluminous life will forever be a moment in time that we’ll cherish.  Lupe’s life and career will continue to inspire us, and the countless others that came to know her. ¡Que Viva La Lupe!

Miguel Angel Naranjo
(Miguel@CineticoProductions.com)

Luis López Aldana
(Luis@CineticoProductions.com)

www.CineticoProductions.com

By: Miguel Angel Caballero & Luis López Aldana

Share.

About Author

Comments are closed.