Propuesta De Protección A Refugiados De 2011

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El 15 de junio, 2011, los Senadores Patrick Leahy (D-VT), Carl Levin (D-MI), Daniel Akaka (D-HI), Dick Durbin (D-IL) y la Representante Zoe Lofgren (D-CA), presentaron la Propuesta de Protección a Refugiados de 2011 en sus respectivos cuerpos legislativos. La propuesta de ley, de ser aceptada, intenta reparar una de las mayores fallas en las leyes de asilo de los Estados Unidos.

En el presente, las leyes de los Estados Unidos requieren que todos los aplicantes llenen sus aplicaciones para asilo antes de que se cumpla un año de haber llegado a este país. Este requisito entró en efecto el primero de abril de 1997.

Para ser justos, quienes redactaron estas restricciones en particular nunca planearon que esto fuera una limitante para aquellos que buscan legitimamente tener asilo y reestablecerse en los Estados Unidos. Los datos Congregacionales están claros. Antes de su aprobación, el Sen. Orrin Hatch (R-UT) incluyó excepciones a la regla de un año, incluyendo “cambio de circunstancias.”

Sin que el Congreso haya tenido la intención, luego de casi 15 años de la aplicación de esta ley, los efectos prácticos de la medida han sido debastadores para los más vulnerables. Las excepciones que el Congreso enlistó y ciertamente las que no mencionó no están siendo aplicadas de manera uniforme. A muchos aplicantes se les ha negado sus solicitudes de asilo.

El impacto negativo de esta legislación se ha sentido en todas las comunidades. Casos muy creibles y legítimos han caido víctima de este estandar rígido y artificial. A muchos aplicantes que merecían el asilo con frecuencia se les ha negado. A aquellos afortunados que han tenido una “Postergación de Deportación” luego se les deja en esa condición de manera perpetua en el sistema de inmigración.

Uno de los grupos que han sido afectados de manera más severa por esta regla de un año es la comunidad GLBT. A diferencia de los refugiados políticos, las personas GLBT usualmente no pueden buscar refugio en sus respectivas comunidades, iglesias y templos porque esas comunidades y organizaciones son con frecuencia la fuente de su persecución.
Aparte de todos los horrores que resultan de ser perseguido, las minorías sexuales también se enfrentan con asuntos de identidad personal. No solamente están huyendo de un gobierno, sino también de una cultura en su totalidad, religión, e historia. Si eventualmente encuentran un cielo seguro en la comunidad GLBT dentro de los Estados Unidos, estos grupos locales con frecuencia tienen poca información sobre las leyes de inmigración.

Un año no es suficiente tiempo para un extranjero gay traumatizado, con poco dinero o nada de dinero, sin los conocimientos suficientes del idioma inglés, para someter una aplicación para asilo. Para el tiempo que le toma a una persona GLBT aplicante de asilo con verdadero potencial darse cuenta de lo que tiene que hacer, usualmente la fecha límite de un año ya ha pasado.
Este no es un asunto de izquierda o derecha, sino un asunto humanitario. Aplaudo a los patrocinadores de esta legislación y oro porque un grupo bipartidista de legisladores campeones la apruebe.

Refugee Protection Act Of 2011

On June 15th 2011, Senators Patrick Leahy (D-VT), Carl Levin (D-MI), Daniel Akaka (D-HI), Dick Durbin (D-IL) and Representative Zoe Lofgren (D-CA), introduced the Refugee Protection Act of 2011 in their respective legislative bodies. The bill, if enacted into law, attempts to fix one of the major flaws in the U.S. asylum laws.

Presently, U.S. laws require all applicants to file their applications for asylum within one-year of their arrival in this country. This requirement went into effect on April 1, 1997.

To be fair, the drafters of this particular restriction never intended this artificial bar to limit the access of legitimate asylum seekers to resettle in the U.S. The Congressional Record is clear. Prior to its passage, Sen. Orrin Hatch (R- UT) included exceptions to the one-year rule, including “changed circumstances.”

Notwithstanding congressional intent however, after almost 15 years of application of this law, the practical effects of the so-called one-year bar have been devastating to the most vulnerable. The exceptions that Congress listed and certainly the ones that it did not are not being uniformly applied. Too many applicants with bona fide cases have gotten denials on their asylum applications.

The negative impact of this legislation is being felt in all communities. Very credible and legitimate cases have fallen victim to this rigid and artificial standard. Many deserving applicants are often denied asylum. Those lucky enough to obtain a related relief of “Withholding of Removal” (withholding) are then perpetually entangled in the immigration system.

One of the most severely affected groups by this one year rule is the LGBT community. Unlike political refugees, LGBT’s usually cannot seek refuge in their respective ex-pat communities, churches and temples because those very communities and organizations are often the source of their persecution.
In addition to all the other horrors resulting from being persecuted, sexual minorities also face self-identity issues. They are not only fleeing from a government, but also from an entire culture, religion, and history. If they eventually find a safe haven within the U.S. LGBT community, these local groups often have little or no information about immigration laws

One year is not a sufficient time for a traumatized gay foreign national with little or no money and lack of adequate or any knowledge of the English language to file for asylum. By the time a potential LGBT asylum applicant figures out what to do, usually the one year deadline has long passed.

This is not a left or right issue but a human issue. I applaud the sponsors of this legislation and pray that a bipartisan group of legislators champion its passage.

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