Palabra y Omisión

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Love and Grindr

Por: Eder Díaz Santillán

En el 2013 bajéGrindr por milésima vez. Esa app, la bajo y la borro muchas veces al año desde que la conocí. En el 2013 yo vivía en Las Vegas y como no conocía a nadie, fue la primera vez que de verdad la bajé solo para conocer amigos. Claro, los hookupstambién – no pequemos de ingenuos, pero en realidad necesitaba conocer a gente para poder salir a distraerme y conocer la ciudad. En una de esasconocí a un chavo, él,guapísimo, cuerpazo, paquetazo – en fin, tuvimos el típico chat: un breve saludo, intercambio de fotos, intercambio de locaciones, la pregunta obligada, ¿“Into?” y saz. Por la noche ya estaba todo listo para el encuentro. Entró al café donde quedamos de vernos, y yo inmediatamente dije: “wow, está mejor en persona”. Creo que él también pensó lo mismo de mi, modestia aparte – y empezó una plática que durócasi 3 horas. Al final solo nos dimos un beso, y todo aquello acordado dentro de la aplicación (la calentura) se nos olvidó. Genuinamente nos gustamos y por los próximos dos meses nos volvimos inseparables.

Pero había algo que nunca se me salía de la cabeza… ¡Lo conocí en Grindr! ¡Qué vergüenza! (Digo porque uno es de pueblo, católico y gay y jamás usamos esas aplicaciones ¿Verdad?) En fin, traté de no enfocarme en eso, y para el 14 de febrero de aquellas fechas, el chavo se desvivió. Tenía un amigo chef que apartó la mejor mesa de su restaurante y nos preparó una cena increíble. Rentóun cuarto en uno de los boutique hotels del Strip y lo llenó de velas… y hasta un ramo de flores me estaba esperando. Siempre que me acuerdo sonrío… pero luego me acuerdo de lo culero que fui y se me quita la sonrisa. Les voy a explicar lo que pasódespués. Cuando apagamos las velas, el cuarto se llenó de humo, acto seguido, quisimos empezar con el cachondeo y… antes de contarles lo siguiente quiero aclararles que, aunque no me crean, llevábamos dos meses saliendo y todavía no habíamos tenido relaciones. Ya aclarado eso, yo sabía llegando al hotel que esa noche iban a tronar los cacahuates, ¿me explico? Y yo estaba súper nervioso – pero… el humo, el bendito humo de casi 40 velitas, no se qué hizo que lo mareó. El pobre chavo estaba tan apenado, porque no podíani ponerse de pie, y pues su amiguito tampoco podía… ponerse de pie… ifyouknowwhat I mean. Entonces, después de 10 mil disculpas, nos dormimos y a la mañana siguiente, siendo yo el miedoso y cobarde que a veces soy, usé todo como excusa para decirle que ya no quería salir con él. El tipazo que prefirió conocerme por dos meses a simplemente echarnos un acostón y jamás volvernos a ver, el chavo detallista que se desvivía en cada cita, pero especialmente para el 14 de Febrero hizo todo lo que pudo para hacerme sentir especial, jamás pudo convencerme que no tenía nada de malo el habernos conocido en Grindr.

A él le digo esto: Dónde quiera que estés, te deseo de corazón que seas feliz, y qué bueno que no terminaste conmigo, porque en ese momento yo no te merecía. Para mi pesaba mucho más el quédirán, que lo bonito que eras conmigo. A ti, que estás leyendo te digo esto: cuídate, porque la gente que le gusta jugar con las personas no está solamente en las aplicaciones, tambiénestán en los bares, son amigos de nuestros amigos, trabajan con nosotros, salen con nuestros amigos y luego quieren tirarnos el calzón cuando andan borrachos – el punto es que están en todos lados. Pero tampoco te limites, explora, vive, conoce, y si por azares del destino en Grindr encuentras a alguien especial que prefiere platicar contigo 3 horas a un hookup, vívelo intensamente y déjate querer y permítete querer también.

Y si lo único que quieres es un hookup – que quede bien claro – no tiene nada de malo que dos adultos se pongan de acuerdo para pasarla bien. Tampoco te avergüences de eso. Yo lo he hecho muchas veces, y sí, lo digo con orgullo y sin vergüenza ya, porque han sido mis decisiones y la he pasado muy bien.

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